Cuando buceo entre las sombras no siento temor, porque el monstruo... soy yo.
 

 

En el mar ya no hay monstruos. Se acabaron hace 65 millones de años. Ahora sólo quedan criaturitas de la Naturaleza... unas son de este planeta y otras no... Pero no debes temer de ellas. Ahí abajo tu mayor peligro eres tu mismo. Y otros humanos. Un fallo en el material por mal mantenimiento... aire de la botella tóxico por estar el compresor en el interior de un garaje donde hay motores de coches en marcha (lo he visto con mis ojos)... etc.

Pero si tienes el material adecuado y correctamente revisado y tu posees la experiencia previa necesaria, conoces las corrientes del lugar y su fauna, entonces no debes temer nada. No hay por qué.

 

Noche del solsticio de verano de 2008. Luna llena. Calma chicha en la mar aparentemente dormida. La laja de Benalmádena -Laja Bermeja-, pese a estar arrasada por la pesca intensiva, pese a palangres, trasmallos y demás trampas asesinas de peces, bulle en la oscuridad nocturna de vida marina. Langostas, bogavantes, peces dormitando, anémonas varias… y congrios, enormes congrios que salen a esas horas de caza.

Mi agradecimiento a mis amigos Luis y Bernard, que hicieron conmigo esta inmersión, por su inestimable ayuda.

Puede verse una filmación de esta inmersión aquí.